En cada latido duerme una herida

Desmenuzamos en nuestras manos la vida

y cumplimos años sin comprender el error.

La ciudad arrastra sus pasos

y en su boca una plegaria unánime.

Alguien fija la memoria en sus huellas

con esperanza de ver,

y descubre un cuerpo distinto,

un tiempo joven

donde todas las palabras yacen

consumidas por la velocidad del mundo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Poemas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s