Advertencia

Todos somos el enemigo.

Toda piel de arcilla

sufrió, alguna vez,

la derrota,

¿o es que ya no te acuerdas?

La herida del abrazo,

el progresivo abandono

de las lenguas,

la huída de unos tacones

o de unos pies descalzos,

la autopsia del pasado,

la costumbre del olvido,

la entraña de todo poema.

 

Nadie nos dijo

que este trabajo de vivir

estuviera bien pagado.

Nadie nos dijo

que toda recompensa

es siempre efímera.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Poemas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s