I
Buscarnos a tientas por calles desconocidas de ciudades repletas.
Escribir mensajes de auxilio en los muros de la piel,
la soledad brota de los ladrillos.
Hacernos un sitio, reconocernos en otros ojos, en otros cuerpos,
dudar desvíos y a veces, muy raras veces,
llegar a encontrarnos.
II
Luces trampa en la oscuridad para atraer nuevas pieles que cubran las heridas.
III
Sacudirse antiguas promesas escritas por labios desgastados que desertan.